viernes, 27 de junio de 2014

Hola viejo amigo.

Hola viejo amigo, ¿cómo te va? Tanto tiempo, qué grande estás. Veo que te has dejado la barba y el cabello crecer, no tienes más espinillas en el rostro, ¡cuánto has cambiado!
       Hola viejo amigo, ¿cómo has estado? Cuéntame qué ha sido de ti. ¿Qué has hecho todo este tiempo? Ya te echaba de menos.

Has cambiado, pero aún tienes esa chispa infantil. Viejo amigo, no olvido la belleza de tu sonrisa, ni tu juguetona risa. El brillo de tus ojos soñadores. No olvido cómo la dulzura de tu mirada me hacía sentir, o lo cálidos que son tus abrazos.
      No te olvido, viejo amigo. Qué bonitos días los que compartimos.

El oscuro cielo me recuerda a ti. Y nuestra Luna lleva siempre consigo la imagen de tu simpático rostro.
Oh, viejo amigo, quisiera aferrarme a ti, pedirte que esta vez no te vayas, no me dejes nunca más. Dime que al menos no te irás sin avisar, o mejor, dime que vienes para quedarte.
      Ven y admiremos juntos nuestra Luna.
      Ven y apreciemos juntos su luz.

Hola viejo amigo, te echaba de menos.

Love



3 comentarios:

Penguin dijo...

:') Qué hermoso. Qué bueno será tener amigos por mucho tiempo.

Besos♥

Willow Hope dijo...

¿y sabes cuál es la guinda del pastel? que hayas cerrado el texto con una cita de lemony snicket. esto queda para el recuerdo.

Lev Nicolayevich dijo...

si sembraste en tu corazón la semilla del Amor, no fue inútil tu vida. Tampoco si intentaste escuchar la voz de Dios. Y, menos aún, si con sonrisa ligera brindaste al placer cu cáliz.